Monday, September 26, 2005

Toque a las petroleras

20 minutos/27.09.05
Ante la evidencia de que el precio del petróleo va a seguir disparado durante mucho tiempo, los Gobiernos europeos han empezado a tomar medidas para evitar que la factura petrolera les dispare la inflación y les descuadre sus respectivas economías. De entrada, han pedido educadamente a las empresas petroleras que sean conscientes de lo mal que lo pasamos cada vez que llenamos el depósito de nuestro vehículo, con los subidones que nos arrean, y que bajen los precios. O sea, que ganen menos dinero. Además, las han invitado a invertir más en la construcción de refinerías, ya que, al parecer, hay pocas y la mayoría están obsoletas, por lo que son incapaces de satisfacer la demanda creciente de combustibles.

Fueron ésas también las dos demandas que el ministro de Industria planteó ayer a los representantes de las compañías que operan en España. La reunión fue de lo más cordial y todos quedaron la mar de contentos, aunque no sabemos si servirá de algo tanta cordialidad, porque de ella no salió ningún compromiso concreto.


Mucho me temo que o hacemos como los franceses o la cosa no pasará de ahí. Su Gobierno amenazó a las petroleras con aplicarles un nuevo impuesto especial si no abarataban las gasolinas. Al día siguiente bajaron sus precios y anunciaron que lo seguirían haciendo. ¿Una medida drástica? Pensemos que Repsol, Cepsa, Galp o BP han aumentado sus ganancias entre un 30% y un 50% en los últimos meses gracias a la imparable escalada del crudo. ¿No sería justo que ganaran menos o repartieran parte de esos beneficios?

Tuesday, September 20, 2005

Alemania se atasca

20 minutos/20.09.2005
Se esperaba que las elecciones del domingo determinaran quién era el político más capacitado para impulsar las reformas que sacaran la economía alemana del pozo donde se encuentra. Pero el resultado deja a las claras que los alemanes no confían ni en Merkel, la nueva esperanza democristiana; ni en Schroeder, el incombustible líder socialdemócrata, para sacar al país del estancamiento. Ambos obtuvieron peores resultados para sus partidos que en las últimas elecciones y ninguno tiene una mayoría clara para gobernar. Así que al atasco económico se le suma ahora el político.

Los resultados electorales son una mala noticia para la economía europea. Sin la locomotora alemana, a la cola de la eurozona en crecimiento y con cinco millones de parados (11% de la población activa), el tren europeo seguirá teniendo dificultades para arrancar. Además, Alemania aporta 23 de cada 100 euros del presupuesto de la Unión Europea , por lo que su falta de liderazgo político y económico puede poner en serias dificultades el proceso europeo.

España también puede sufrir las consecuencias del atasco. Los alemanes son los primeros compradores de productos españoles –les vendemos más de 17.000 millones de euros al año– y los segundos que más nos venden –unos 9.000 millones–, sólo por detrás de Francia. El millar largo de empresas alemanas con presencia en España son también de las que más trabajo crean, sobre todo en el sector de la automoción (Seat y Volkswagen) y la industria química. Por eso es especialmente preocupante su pérdida de competitividad, ya que un resfriado a las orillas del Rin se traduce en pérdida de empleos al sur de los Pirineos.

Thursday, September 15, 2005

La sanidad está malita

20 minutos / 13.09.2005
La sanidad está enferma. Después de muchos años de estirar más el brazo que la manga, sufre una grave dolencia que se traduce en un déficit galopante: entre 5.000 y 7.000 millones de euros. Con este panorama, el Gobierno y las autonomías se volverán a reunir hoy, tras la frustrante cumbre de presidentes del sábado pasado, para acordar la nueva financiación sanitaria. La fórmula propuesta contempla una aportación del Estado de unos 3.000 millones y subidas de los impuestos del tabaco, el alcohol, la luz y la gasolina como vía para recaudar parte del dinero que se necesita para enjuagar el dichoso déficit.

O sea, una vez más serán nuestros bolsillos los que acaben sufragando el dispendio derivado de la mala gestión de nuestros políticos. Y no se trata ya de pagar o no pagar impuestos, sino de que lo mínimo que podemos esperar de ellos es que administren los recursos públicos con sentido común. Sólo hay que ver adónde ha ido a parar el dinero para darse cuenta de que las cosas se podían haber hecho mucho mejor. La compra de material sanitario y el gasto farmacéutico han sido las partidas que más han crecido. La Seguridad Social pagó el 90% de los 10.000 millones de euros que los laboratorios ingresaron en 2004, más de la mitad en Andalucía, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Madrid.

La gestión coordinada de las compras y la reducción del gasto farmacéutico, con una apuesta real y decidida por los medicamentos genéricos, serían un excelente freno a tanto derroche. Y ya puestos, ¿por qué no les cobramos también un impuesto a las empresas farmacéuticas? Así todos colaboraríamos al sustento de ese bien imprescindible en esta teórica sociedad nuestra del bienestar que es la sanidad.

Friday, September 09, 2005

Una oferta muy energética

20 minutos / 06.09.2005
Gas Natural intenta con Endesa lo que no consiguió con Iberdrola.La oferta de Gas Natural para comprar Endesa ha revolucionado los mercados financieros, especialmente porque la empresa gasista vale en Bolsa unos 11.000 millones de euros, algo más de la mitad de los 20.000 millones largos a que cotiza la primera eléctrica española. Pero ¿podrá el pez pequeño comerse al grande?

En marzo de 2003, Gas Natural ya lo intentó con Iberdrola, la compañía vasca. Entonces el rechazo frontal del Gobierno del PP, la oposición de su accionista de referencia –Repsol–, un precio de las acciones poco atractivo y el temor al impacto sobre la competencia hicieron del todo inviable el intento. Era un panorama opuesto al actual. Ahora, el Ejecutivo socialista parece favorable a la operación, en Repsol manda el ex presidente de la gasista, los accionistas de Endesa podrían salir ganando alrededor de un 15%, y ya ha pactado con Iberdrola la cesión de una parte del negocio para evitar las tentaciones monopolísticas.

Falta saber cómo reaccionará la eléctrica, dominada por Caja Madrid, ante la oferta de la empresa que controla su gran competidora, La Caixa.

¿Y cómo afecta todo esto al usuario? Lo más evidente es que contribuirá a una mayor integración del mercado energético. En los últimos años las eléctricas se han lanzado al negocio de la distribución de gas en respuesta a las maniobras de las gasistas para quedarse una parte del pastel eléctrico. Con lo que, a la larga, cada vez seremos más los que paguemos el gas y la luz en el mismo recibo. Además, siendo optimistas (o ilusos), se puede pensar que todo ello abaratará el coste de la materia prima y, de rebote, nuestras facturas. Si bien es cierto que estos movimientos de concentración no contribuyen para nada a abrir un mercado muy falto de competencia por lo que el Gobierno deberá extremar al máximo la vigilancia.

Nacionalismo empresarial

20 minutos / 26.07.2005
Los gobiernos se resisten a ver a sus empresas en manos foráneasFrancia puede respirar tranquila. La norteamericana Pepsico ha negado que esté interesada en comprar la francesa Danone. El rumor de que una de las empresas emblemáticas de la economía gala podía acabar en manos extranjeras había causado una tremenda alarma. El mismísimo presidente francés, Jacques Chirac, había mostrado su preocupación –«estaremos vigilantes», dijo– y el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, se mostró incluso dispuesto a intervenir apoyando a los accionistas de referencia de la compañía para evitar que la fabricante de la Pepsi tuviera éxito en su intento. Otra muestra más de lo fácil que es predicar el liberalismo en general, y de lo difícil que resulta aplicarlo cuando nos afecta al bolsillo o, como en este caso, a la bandera.

Hace pocos días el BBVA también tuvo que renunciar a sus planes para comprar la italiana Banca Nazionale del Lavoro (BNL). Los accionistas italianos de esta entidad financiera, estimulados por el Gobierno italiano y el Banco de Italia, se pusieron de acuerdo para evitar que cayera en manos del banco español. Con resistencias parecidas se está encontrando la petrolera china CNOOC para adquirir a su competidora tejana Unocal, a la que Chevron parece haberle echado el ojo para evitar que acabe cayendo en manos asiáticas.

Y no se trata de pedir que el Gobierno dimita de su obligación de corregir los efectos perniciosos que el funcionamiento del mercado puro y duro puede tener sobre la ciudadanía. Ésa es una labor fundamental de los Estados frente al caprichoso funcionamiento de la economía. Pero no es ése el objetivo de estas actuaciones obstruccionistas que demuestran el nacionalismo empresarial de unos gobernantes que poco tiene que ver con la fe en las leyes del mercado que dicen defender.